Lámparas de Techo

Elegir una lámpara de techo son dos decisiones seguidas: una forma que te guste y una medida que encaje. La primera se resuelve mirando fotos; la segunda, con el metro en la mano, y es la que se falla. Aquí conviven piezas que apenas bajan unos centímetros del techo con suspensiones que pasan de los dos metros de largo, así que antes de decidirte por un modelo conviene saber cuánto puede bajar la lámpara en tu casa.

Qué encontrarás aquí

Esta es la rama de techo de nuestras lámparas de diseño, y dentro hay dos maneras de resolver el techo que no compiten entre sí. El plafón se queda arriba, ocupa poco y desaparece: es lo que pide un pasillo, un dormitorio o cualquier estancia con el techo justo. Las lámparas colgantes bajan y se dejan ver: son las que fijan el centro de un comedor o de una isla de cocina, y las que de verdad cambian la cara de una habitación.

En registro hay más variedad de la que sugiere la palabra lámpara. Conviven la fibra natural trenzada de mucho volumen —como la Lámpara de Techo Bayle, de 80 cm de diámetro por 90 de alto— y la línea contenida que busca quien viene por lámparas modernas de techo. Nombres que verás por aquí: Aurea, Olgiasca, Berdaf, Blauzac, Obel, Wale o Fish. Los precios van desde menos de 100 € hasta piezas que superan los 1.500 €, y la mitad de la colección se queda por debajo de 400 €. El material, el acabado y las medidas exactas de cada modelo están en su ficha.

A qué altura y con qué diámetro: la parte que se falla

El estilo se decide mirando; esto se decide midiendo. Son cinco situaciones y en cada una manda un número distinto.

Sobre la mesa del comedor

Entre 75 y 85 cm desde el tablero hasta el borde inferior de la lámpara, y hasta 90 cm si el techo pasa de los tres metros o la mesa es muy grande. Llevado a la pared: con una mesa de 75 cm de alto, la lámpara termina entre 1,50 y 1,60 m del suelo. Esa es la franja que deja el tablero bien resuelto sin cruzarse en la línea de miradas de quien está sentado enfrente. Y si la mesa se usa también para trabajar o para que los niños hagan los deberes, quédate en la parte alta.

El diámetro se mide contra la mesa

Una lámpara colgante de techo tiene que leerse como parte de la mesa, no como un objeto que ha caído encima. Estas son las proporciones con las que trabajamos:

  • Mesa de 120 cm: lámpara de 40 a 55 cm de diámetro.
  • Mesa de 160 cm: de 55 a 70 cm.
  • Mesa de 200 cm o más: de 70 a 90 cm, o dos piezas más pequeñas repartidas.
  • Mesa redonda: alrededor de un tercio del diámetro del tablero, unos 40 cm para una mesa de 120.

Sobre una isla o una barra la referencia cambia: ahí el límite lo pone el ancho de la encimera, y conviene quedarse por debajo para no estorbar a quien está trabajando de pie.

Varias lámparas sobre una mesa larga

A partir de unos 200 cm de mesa, una sola pieza rara vez llega: se queda corta de presencia y deja los extremos del tablero desatendidos. La solución no es comprar una enorme, es repetir. Dos lámparas entre 200 y 240 cm de mesa, tres a partir de ahí, todas del mismo modelo y colgadas a la misma altura. Repártelas a distancias iguales sobre el eje del tablero y deja al menos 30 cm entre la última y el borde. Y elígelas más pequeñas de lo que comprarías si fuera una sola: tres piezas de 30 o 35 cm mandan más que una de 80.

Zonas de paso: 2,10 m libres

En un recibidor, un pasillo o el centro de un salón por el que se camina, deja 2,10 m libres entre el suelo y lo más bajo de la lámpara. Con un techo de 2,50 m eso te deja 40 cm de recorrido para la pieza; con uno de 2,70 m, 60 cm. Es una resta de diez segundos, y es la razón por la que en muchas casas el recibidor acaba pidiendo un plafón aunque el modelo colgante fuera más bonito.

Techo bajo: aquí manda el plafón

Por debajo de 2,50 m de altura libre, la suspensión solo funciona sobre un punto donde nadie pasa: la mesa del comedor, una isla, una mesilla. En el resto de la estancia el plafón no es el premio de consolación, es la respuesta correcta. Hay piezas que apenas bajan unos centímetros y otras con volumen suficiente para no parecer un apaño, así que el margen de elección es mayor de lo que parece. Un criterio que funciona en techos justos: gana antes una pieza ancha que una que baje mucho, porque da presencia sin robar altura.

Hueco de escalera y doble altura

Es el único sitio donde una suspensión muy larga tiene sentido, y en esta colección hay piezas que pasan de los dos metros. La regla es mirarla desde las dos plantas: tiene que verse entera desde arriba y, a la vez, dejar libres los 2,10 m sobre cualquier peldaño o rellano por el que se pase. Toma la medida desde el techo alto hasta el suelo del descansillo, no desde la planta baja, y si la escalera gira, céntrala en el hueco y no sobre los peldaños.

Las marcas de la colección

El grueso es de Vical Home, marca española de L'Olleria (Valencia) fundada en 1950, que crea sus propias colecciones y viene del oficio artesano del mimbre y la madera: de ahí salen las piezas de fibra natural que ves aquí. Puedes verlas juntas en lámparas de techo de Vical Home. Completan la selección FARO Barcelona, marca española de iluminación y ventilación con sede en Barcelona, y las lámparas de techo de Massmi. Aportan también piezas contadas Plussmi, Novolux Lighting, Milan Iluminación y KODU Home Design: de su origen no te contamos nada porque no lo tenemos confirmado, y preferimos callarnos antes que rellenar.

Comprar la lámpara de techo aquí

La del techo es de las piezas que menos se cambian: se elige una vez y se queda ahí años. Por eso preferimos que preguntes antes de comprar. Si dudas entre dos diámetros, entre colgante y plafón, o entre una pieza y tres, escríbenos con las medidas de la estancia y de la mesa. Te contesta David, que lleva la tienda y es interiorista. Sin coste y sin que eso te obligue a nada.

El resto es sencillo: envío gratuito a Península y Baleares sin pedido mínimo, y entrega a pie de calle y sin montaje. Si algo se retrasa o llega dañado, la incidencia la peleamos nosotros con la marca en lugar de mandarte al fabricante. Es lo que sostiene el 5,00 sobre 5 que tenemos en Trusted Shops.

Y una vez resuelto el techo, lo demás va detrás: una lámpara de sobremesa en el aparador o una lámpara de pie en la esquina rematan lo que la de arriba empieza. No hace falta que sean de la misma serie: basta con que compartan un material o un color.

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NUESTRO CATÁLOGO DE LÁMPARAS DE TECHO

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PREGUNTAS FRECUENTES

¿A qué altura se cuelga una lámpara de techo sobre la mesa del comedor?

Entre 75 y 85 cm desde el tablero hasta el borde inferior de la lámpara, y hasta 90 cm si el techo es muy alto o la mesa muy grande. Con una mesa de 75 cm de altura, eso deja la pieza terminando entre 1,50 y 1,60 m del suelo. Por debajo de esa franja se cruza en la línea de miradas de quien está sentado enfrente; por encima deja de acompañar a la mesa y la hace parecer más pequeña de lo que es. Si la mesa se usa también para trabajar o estudiar, quédate en la parte alta de la franja.

¿Qué diámetro debe tener la lámpara de techo del comedor?

Entre un tercio y la mitad del ancho del tablero. Llevado a medidas concretas: una mesa de 120 cm pide una lámpara de 40 a 55 cm; una de 160 cm, de 55 a 70 cm; y una de 200 cm o más, de 70 a 90 cm o dos piezas repartidas. En una mesa redonda, alrededor de un tercio del diámetro. En una mesa cuadrada se mide el lado, no la diagonal. Y si la lámpara va sobre una isla o una barra, manda el ancho de la encimera: quédate por debajo para no estorbar a quien trabaja de pie.

¿Cuántas lámparas colgantes se ponen sobre una mesa larga?

Dos a partir de unos 200 cm de mesa y tres a partir de 240, siempre del mismo modelo y colgadas a la misma altura. Se reparten a distancias iguales sobre el eje del tablero, dejando al menos 30 cm entre la última pieza y el borde. Conviene elegirlas más pequeñas de lo que comprarías si fuera una sola: tres lámparas de 30 o 35 cm tienen más presencia sobre una mesa larga que una de 80. Sobre una isla de cocina el criterio es el mismo, midiendo la encimera en lugar del tablero.

¿Qué diferencia hay entre un plafón y una lámpara colgante?

El plafón se monta pegado al techo o casi, y la colgante baja hasta la altura que necesites. Esa distancia lo cambia todo: el plafón no estorba al pasar, así que resuelve pasillos, recibidores, dormitorios y techos justos; la colgante se ve desde el primer momento y se reserva para un punto concreto donde nadie va a pasar por debajo, como la mesa del comedor o una isla. En un dormitorio, una colgante funciona si va sobre la mesilla o descentrada, nunca en medio del paso.

¿Cuánto espacio libre hay que dejar debajo de una lámpara en un pasillo o un recibidor?

Deja 2,10 m libres entre el suelo y la parte más baja de la lámpara siempre que se pase caminando por debajo. Con un techo de 2,50 m eso da 40 cm de recorrido para la pieza, y con uno de 2,70 m, 60 cm: haz la resta antes de elegir el modelo. La cuenta se hace sobre el suelo terminado, así que si vas a poner tarima o una alfombra gruesa, réstalo también. Es el motivo por el que en muchos recibidores acaba entrando un plafón aunque la pieza colgante fuera más atractiva.

¿Qué lámpara se pone en el hueco de una escalera o en un salón de doble altura?

Una suspensión larga, y es prácticamente el único sitio donde tiene sentido: hay piezas que pasan de los dos metros. Elígela pensando en las dos plantas, porque se va a ver desde arriba y desde abajo, y comprueba que quedan 2,10 m libres sobre cualquier peldaño o rellano por el que se camine. La medida se toma desde el techo alto hasta el suelo del descansillo, no desde la planta baja. Si la escalera gira, céntrala en el hueco y no sobre los peldaños.