Mesa de Comedor Extensible Modelo 1007
Pedidos/Devoluciones:
- Garantía de compra Trusted Shops hasta 2.500€
- Devolución en 14 días naturales
- Soluciones personalizadas para tus pedidos de varios artículos
Pago Seguro Garantizado
- **El mecanismo a la vista es el diseño, no un defecto:** Angel Cerdá lo declara como la seña de identidad del modelo.
- **De 160 a 240 cm** gracias a **dos extensibles de 40 cm** integrados en la propia mesa.
- **Extendida, la superficie queda continua y plana:** las alas se alinean con la tapa central.
- **Las cabeceras quedan despejadas:** las cuatro patas van retranqueadas hacia el centro y la tapa vuela por los extremos.
- **Sabes cómo llega antes de pedirla:** dos bultos, el mayor de 168 × 98 × 18 cm y 90 kg, con entrega a pie de calle.
El mecanismo a la vista: la seña de identidad de la 1007
Casi todas las mesas extensibles esconden sus herrajes debajo de un tablero opaco. La Mesa de Comedor Extensible 1007 de Angel Cerdá hace justo lo contrario: la tapa es de cristal templado y, a través de ella, se ve entera la estructura cromada que hace que la mesa crezca.
No es un descuido de fabricación ni un ahorro. Es la decisión de diseño que el propio fabricante pone por delante: «gracias a la transparencia del cristal, el mecanismo extensible queda a la vista, lo que hace su diseño mucho más único e innovador». La mesa se mira desde arriba y lo que se ve es un dibujo de perfiles metálicos y madera, no una superficie lisa.
Conviene saberlo antes de comprarla, porque es exactamente lo que va a estar en tu comedor todos los días: si lo que buscas es un tablero opaco y macizo, esta mesa no te va a gustar. Si lo que buscas es una pieza que enseñe cómo está hecha, es difícil encontrar algo más honesto.
Cuatro patas hacia dentro y una tapa que vuela por los extremos
La base son cuatro patas rectangulares de madera chapada en nogal natural, de sección cuadrada y aspecto macizo. Lo que las hace distintas no es el material: es dónde están. Las cuatro van retranqueadas hacia el centro de la mesa, y la tapa de cristal vuela por los dos extremos, sin nada debajo.
Eso cambia cómo se coloca la gente alrededor. En una mesa con las patas en las esquinas, quien se sienta en la cabecera o en un canto se encuentra la madera entre las piernas y acaba poniendo la silla en diagonal. Aquí las dos cabeceras y las cuatro esquinas quedan despejadas: se arrima la silla al canto y se acabó.
A cambio, la contrapartida hay que decirla: las patas siguen estando en algún punto de los lados largos, y Angel Cerdá no publica la distancia entre patas para este modelo. Si ya tienes las sillas y quieres saber cuántas caben por lado sin tropezar, escríbenos y se lo preguntamos a la marca antes de que hagas el pedido. Cada pareja de patas va unida por un travesaño de nogal que cruza el ancho de la mesa y que también se ve a través del cristal.
De 160 a 240 cm: las medidas que hay que comprobar
La 1007 mide 160 cm cerrada y 240 cm abierta del todo, con dos extensibles de 40 cm integrados en la propia mesa: no hay tableros sueltos que guardar en un altillo. El ancho no se mueve al extenderla, y una vez fuera la superficie queda continua y plana: las alas se alinean con la tapa central, sin escalón.
Coge el metro antes de pedirla
Qué comprobar
Medida de la 1007
Largo cerrada
160 cm
Largo extendida
240 cm — dos extensibles de 40 cm
Ancho
90 cm, cerrada y extendida
Alto
75 cm
Habitación para usarla cerrada
unos 320 × 250 cm, contando 80 cm libres alrededor
Habitación para usarla extendida
unos 400 × 250 cm, con el mismo criterio
Comensales
6 cerrada y 10 extendida, según nuestra cuenta a 60 cm de tablero por persona
Puerta, pasillo, ascensor o giro de escalera
el bulto grande mide 168 × 98 × 18 cm y pesa 90 kg
Los 80 cm de holgura alrededor y los 60 cm de tablero por comensal son nuestro criterio de interiorismo, no datos del fabricante: son la distancia que hace falta para retirar la silla y que alguien pase por detrás, y el ancho de mesa con el que se come sin dar codazos. Angel Cerdá no declara número de comensales para este modelo. Si el hueco se te queda corto, míralas todas en mesas de comedor extensibles o en el conjunto de mesas de comedor de la tienda.
Características técnicas
Tipo: mesa de comedor extensible, rectangular
Modelo: 1007
Tapa: cristal templado de 10 mm, rectangular, de perfil pulido
Base / patas: cuatro patas rectangulares de madera chapada en nogal natural, con un espesor de chapado de 0,5 mm
Medidas: largo 160 / 240 cm · ancho 90 cm · alto 75 cm
Extensibles: 2, de 40 cm cada uno
Peso neto: 104 kg
Peso bruto: 108 kg
Volumen: 0,53 m³
Embalaje: 2 bultos — bulto 1 de 168 × 98 × 18 cm y 90 kg · bulto 2 de 108 × 87 × 26 cm y 18 kg
El nogal es madera natural: la veta y el tono cambian de una unidad a otra, y ninguna pantalla reproduce el color con exactitud. Los datos son los que declara el fabricante en su ficha técnica.
El consejo del interiorista
Una mesa de cristal transparente no ocupa sitio visual: se ve el suelo entero por debajo y la habitación parece más grande de lo que es. Pero con la 1007 hay que dar un paso más, porque aquí se ve todo: el mecanismo, las patas, el travesaño de nogal y también lo que haya en el suelo. La alfombra que pongas debajo va a formar parte del aspecto de la mesa se mire desde donde se mire, así que elígela pensando en eso: lisa o de dibujo muy tranquilo, y lo bastante grande para que las sillas sigan encima al retirarlas.
Por la misma razón, un mantel que la cubra entera se carga la mesa. Si te apetece vestirla, hazlo con camino de mesa, individuales o una bandeja centrada: cualquier cosa que deje ver el cristal y el metal por los lados.
Cuántos caben, con la cuenta hecha delante. El fabricante no declara comensales para el 1007, así que la cifra que damos es nuestra y sale de una regla sencilla: 60 cm de tablero por persona. Cerrada, a 160 cm, salen 6 —dos por lado largo y uno en cada cabecera—. Extendida, a 240 cm, salen 10 —cuatro por lado y uno en cada cabecera—. Aquí las cabeceras cuentan de verdad, porque la tapa vuela por los extremos y no hay pata debajo. Si aprietas a ocho con la mesa cerrada, cada uno se queda en 53 cm de borde: se puede, pero se come con los codos pegados. Preferimos decírtelo.
Con las sillas, una advertencia honesta. La mesa mide 75 cm de alto y el mecanismo corre por debajo de toda la tapa, pero el fabricante no publica la altura libre bajo la estructura metálica, que es justo la que decide si te caben sillas con reposabrazos. El propio Angel Cerdá la fotografía en ambiente con butacas con brazos, pero una foto no es una cota: si las tuyas los llevan, mide la altura del brazo y escríbenos antes de comprar, que lo consultamos con la marca. Si todavía no las has elegido, mira las sillas del catálogo y te decimos cuántas entran por lado.
Para quién no es esta mesa. No es para quien quiera un tablero opaco: el mecanismo se ve y se seguirá viendo. No es para un comedor que no llegue a los cuatro metros de largo, si de verdad piensas usarla extendida a diario. No es para quien la vaya a mover de sitio a menudo: son 104 kg y la tapa es de cristal. Y no es para quien busque una superficie sufrida: el cristal marca las huellas y los objetos afilados lo rayan, y eso no tiene arreglo.
Si dudas entre esta y otra medida, o quieres que miremos tu comedor antes de que compres, escríbenos: para eso está nuestro servicio de interiorismo. Mándanos el largo y el ancho de la habitación y te decimos si la 1007 se puede abrir del todo. Tienes el resto de la marca en mesas de comedor de Angel Cerdá.
La entrega: dos bultos, 168 cm y 90 kg a pie de calle
Esto conviene leerlo antes de comprar, y por eso no lo escondemos en la letra pequeña.
La 1007 viaja en dos bultos. El grande lleva el cristal: mide 168 × 98 × 18 cm y pesa 90 kg. El pequeño lleva la base: 108 × 87 × 26 cm y 18 kg. En total, 108 kg de peso bruto.
La entrega se hace a pie de calle, es decir, en el portal de tu edificio. No incluye subida a piso, ni montaje, ni retirada del mueble antiguo. Esos tres servicios se pueden contratar aparte y se cotizan según el caso: si los necesitas, dínoslo antes de hacer el pedido y te pasamos el precio.
El transportista te llama el día anterior para acordar la entrega, así que no vas a llevarte la sorpresa del camión en la puerta.
Con 90 kg en el bulto grande, lo que hay que organizar no es tanto el espacio como las personas: hacen falta dos como mínimo, y va cristal dentro. De pie, ese bulto ocupa 98 × 18 cm de suelo y mide 168 cm de alto: comprueba tu ascensor y el giro de la escalera con esas tres cifras antes de contar con ellos. Y deja despejado el sitio donde va a acabar la mesa, porque no es un paquete que se pueda dejar «un momento» en mitad del pasillo.
Cuidado y mantenimiento
Limpia la tapa con un paño suave ligeramente humedecido en agua con jabón neutro y sécala a continuación. Evita acetonas, lejías, disolventes y productos abrasivos: estropean tanto el cristal como el chapado de nogal de la base.
El aviso importante lo da el propio fabricante: los objetos afilados rayan el cristal. Usa salvamanteles y tabla de cortar, y no arrastres platos, cubiertos ni jarrones de base rugosa sobre la tapa; una raya en un cristal templado no se pule después.
Con la base de nogal, dos costumbres que alargan su vida: mantenerla alejada de una fuente directa de calor y fuera del sol directo, que con el tiempo altera el tono de la madera. Es una mesa de interior: no la dejes a la intemperie en una terraza o un porche.
Preguntas frecuentes
¿Se ve el mecanismo a través del cristal?
Sí, y es a propósito. En la Mesa de Comedor Extensible 1007 la tapa es de cristal templado transparente y el fabricante presenta el mecanismo a la vista como la seña de identidad del modelo, no como algo que disimular: se ven los perfiles metálicos, las patas de nogal y el travesaño que las une. Es la razón por la que esta mesa gusta tanto o tan poco: quien busca un tablero opaco y macizo no va a querer esta.
¿Cuántas personas caben, cerrada y extendida?
Angel Cerdá no declara número de comensales para la Mesa 1007, así que la cifra que damos es nuestra: contando 60 cm de tablero por persona, salen 6 con la mesa cerrada a 160 cm y 10 con los dos extensibles fuera, a 240 cm, siempre con uno en cada cabecera. Las cabeceras se aprovechan bien en este modelo porque la tapa vuela por los extremos y no hay pata debajo. Si aprietas a ocho con la mesa cerrada, cada comensal se queda en 53 cm de borde.
¿Las patas estorban para colocar las sillas?
En las cabeceras y en las cuatro esquinas, no: las cuatro patas de la Mesa 1007 van retranqueadas hacia el centro y la tapa de cristal vuela por los dos extremos, así que la silla se arrima al canto sin encontrarse madera. En los lados largos sí hay dos patas, y el fabricante no publica la distancia entre ellas para este modelo: si ya tienes las sillas y quieres saber cuántas caben por lado, escríbenos y se lo preguntamos a la marca antes de que hagas el pedido.
¿Cómo llega a casa y qué tengo que tener previsto?
La Mesa 1007 llega en dos bultos: uno de 168 × 98 × 18 cm y 90 kg con el cristal, y otro de 108 × 87 × 26 cm y 18 kg con la base, 108 kg de peso bruto en total. La entrega es a pie de calle, en el portal, y no incluye subida a piso, montaje ni retirada del mueble antiguo; esos servicios se cotizan aparte si los necesitas. El transportista llama el día anterior. Con 90 kg en el bulto grande hacen falta dos personas como mínimo: comprueba antes la puerta, el ascensor y el giro de la escalera con esas medidas.
¿Cómo se limpia la tapa y qué hay que evitar?
La tapa de cristal templado de la Mesa 1007 se limpia con un paño suave ligeramente humedecido en agua con jabón neutro, secando después, y sin acetonas, lejías, disolventes ni abrasivos. El fabricante avisa de que los objetos afilados rayan el cristal, así que conviene usar salvamanteles y no cortar sobre la tapa. Es una mesa de interior: mantenla lejos de una fuente directa de calor y del sol directo, que con el tiempo altera el tono del nogal.
- Ref. : 1007
- Material principal : Cristal templado de 10 mm y madera chapada en nogal natural
- Dimensiones del producto : Al 75 cm × L 90 cm × Pr 160 cm
- Peso del producto : 104 kg