Decoración Art Déco

La decoración art déco es la puerta de entrada al estilo: no te obliga a cambiar el sofá ni el aparador y, aun así, se nota desde el primer día. Esta selección es hoy, sobre todo, una colección de espejos, con alguna figura y alguna lámina alrededor. Si te gustan los años veinte —la geometría, la simetría, el brillo— pero no quieres comprometer la habitación entera, empieza por aquí.

El espejo es la pieza art déco por excelencia

No es casualidad que casi todo lo que hay aquí sea un espejo. El art déco convirtió el espejo en un objeto para mirar, y no solo en una herramienta para mirarse: el marco dejó de ser un borde y pasó a ser el dibujo —el sol naciente, el abanico, los círculos que se repiten, la simetría exacta—, con el metal a la vista, dorado o no, sacando brillo a la pared.

De ahí viene su ventaja práctica: un espejo art déco hace dos trabajos a la vez. Abre la habitación y devuelve luz, como cualquier espejo, y además es la pieza con carácter de esa pared. Ningún otro objeto decorativo resuelve las dos cosas de una sola compra, y por eso es por donde recomendamos empezar.

El estilo no lo ponemos nosotros: lo declara el propio fabricante en la ficha técnica de cada pieza, escrito tal cual, de estilo art deco, sin tilde. Aquí solo agrupamos lo que cada marca reconoce como suyo. Buena parte de estas piezas son de Vical Home, marca española de L'Olleria (Valencia) fundada en 1950, que crea sus propias colecciones.

Dónde rinde más

El recibidor, antes que el salón. Es el primer metro cuadrado de la casa y casi siempre el peor resuelto: estrecho, sin ventana y sin sitio para un mueble. Ahí una pieza art déco trabaja el doble, porque no ocupa suelo y porque es lo primero que ve quien entra. Lo mismo sirve para un pasillo largo o para el hueco sobre una consola.

Mira de dónde viene la luz antes de decidir la pared. Este estilo vive del reflejo, y el reflejo depende de que la luz le llegue de lado. Con un foco cenital justo encima, un marco metálico se apaga y se ve plano; con luz cálida lateral se enciende. Si el sitio es oscuro, esa luz de apoyo importa tanto como la pieza.

Y conviene decirlo claro: aquí resuelves una pared, no la casa entera. Si buscas el mueble que mande en la habitación —el aparador, la mesa, el sillón—, eso está en muebles art déco. Esta colección es para el remate: la pieza que le pone acento a una estancia que ya está montada, con alguna figura decorativa que acompañe en una estantería o sobre un aparador.

Con qué combina y dónde seguir mirando

La decoración de estilo art déco funciona mejor de lo que la gente espera junto al mueble contemporáneo: cuanto más recta y neutra sea la habitación, más se agradece una pieza con dibujo. Con lo que se pelea es con las paredes ya cargadas —papel estampado, una composición de cuadros, otra pieza brillante al lado—: compiten por lo mismo y pierden las dos.

Decoración clásica — el mismo gusto por el detalle y la simetría, en un registro más sobrio y menos metálico. Si el art déco te atrae pero lo ves demasiado llamativo para tu casa, mira aquí primero.

Decoración moderna — la forma limpia, sin ornamento. Es el contraste que mejor le sienta: una pared art déco en una habitación moderna se lee como una decisión, no como una mezcla.

¿No sabes si esa pieza pega con lo que ya tienes o qué tamaño pide esa pared? Mándanos una foto del rincón con las medidas y te lo decimos. Te contesta un interiorista, sin coste y sin compromiso.

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PREGUNTAS FRECUENTES

¿En qué se diferencia el art déco de lo clásico y de lo vintage?

El art déco es geometría, lo clásico es ornamento y lo vintage ni siquiera es un estilo. En una pieza déco el dibujo se construye con círculos, rayos, abanicos y simetría exacta, casi siempre con el metal a la vista. En una clásica el dibujo es curvo y vegetal —hojas, volutas—, en un registro más sobrio y con más madera de por medio. Vintage solo indica edad o aire de época: hay muebles vintage clásicos y vintage déco. La prueba rápida es mirar el marco: si podrías dibujarlo con regla y compás, es déco.

¿Se escribe art déco o art deco?

Se ven las dos formas y significan lo mismo. El nombre viene del francés Arts Décoratifs, por la exposición de París de 1925, y en castellano se acentúa: art déco. Sin tilde, art deco, es como lo escribe el propio fabricante en la ficha técnica de estas piezas y como lo teclea casi todo el mundo al buscar. Nosotros usamos la forma con tilde en nuestros textos y respetamos la del fabricante cuando citamos su ficha. Si has llegado buscando una y ves la otra, estás en el sitio correcto.

¿Puedo poner más de un espejo art déco en la misma casa?

Sí, pero no a la vista uno del otro. Dos marcos con dibujo compitiendo en la misma habitación se anulan, y dos espejos enfrentados multiplican reflejos y hacen que la estancia se lea inquieta en lugar de amplia. Lo que sí funciona es repartirlos: uno en el recibidor y otro sobre la cómoda del dormitorio dan continuidad de estilo sin repetirse. Y si por lo que sea tienen que convivir en la misma estancia, que uno sea claramente el grande y el otro un apoyo pequeño, nunca dos del mismo tamaño.

¿El dorado del marco tiene que combinar con el resto de metales de la casa?

No hace falta que sean idénticos, pero sí que no se contradigan. Este estilo enseña el metal, así que el marco va a dialogar con todo lo que ya tienes a la vista: tiradores, la lámpara del techo, las patas de una mesa, la grifería si es un baño. Dorado junto a cromado en la misma pared canta enseguida; dorado junto a negro, madera o latón, no. Si tu casa va entera de metal frío, mira antes una pieza de marco oscuro que una dorada. El acabado concreto de cada espejo está en su ficha.

¿Puedo colgar un espejo art déco en el baño?

Puedes, pero mira dos cosas antes. La primera es la humedad: en un baño sin ventana ni extractor, la humedad constante termina pasando factura a cualquier marco, así que comprueba en la ficha de qué está hecho el que te gusta. La segunda es para qué lo quieres, porque estos espejos están pensados para mirarlos tanto como para mirarse, y en un baño pequeño un marco ancho se come el hueco útil sobre el lavabo. Si el baño es amplio y está bien ventilado, es de los sitios donde más luce.