Decoración Étnica

La decoración étnica de esta colección es sobre todo pieza con carácter: esculturas, figuras y bustos que se ponen solos sobre una consola o una estantería y cambian el tono de la habitación. Después vienen los espejos, y detrás jarrones, maceteros, alguna alfombra y una palmera artificial. Es decoración de acento, para una casa que ya está montada y a la que le falta algo que mirar.

La pieza que se mira

El grueso de la colección son esculturas y figuras decorativas, y se colocan de dos maneras distintas: las de sobremesa —bustos y figuras de formato pequeño, que piden un mueble a la altura de la vista— y las esculturas de pie, que van directamente al suelo y ocupan un rincón como si fueran un mueble más.

Lo que tienen en común es la forma antes que el adorno: volúmenes rotundos, siluetas que se reconocen a contraluz y acabados sin brillo. Es un tipo de objeto que funciona por contorno y no por detalle, y por eso aguanta la distancia: se lee desde la puerta de la habitación. El material y las medidas concretas los tienes en cada ficha, y conviene mirarlos antes de decidir — en decoración, unos centímetros de más cambian por completo la escala del mueble donde va la pieza.

Buena parte de estas piezas son de Vical Home, marca española de L'Olleria (Valencia) fundada en 1950, que crea sus propias colecciones.

Si ya sabes que buscas este formato, en figuras decorativas están reunidas las de toda la tienda, estilo a estilo.

Dónde funciona en una casa de hoy

Los espejos son el segundo bloque y la manera más fácil de entrar en este estilo: uno de pared en el recibidor o sobre la cómoda aporta el carácter desde el marco y, de paso, devuelve luz a un pasillo estrecho. Los hay también de pie, que se apoyan en la pared y funcionan mejor en el dormitorio.

Una pieza por foco, no una colección entera. Esto vive del contraste: una escultura sobre una consola despejada se lee como una decisión; cinco objetos apretados en la misma balda se leen como un bazar. Deja hueco alrededor, porque el aire forma parte de la pieza tanto como su silueta.

Luz cálida y fondo tranquilo. Con luz fría, los acabados mate se apagan y el relieve desaparece; con luz cálida y algo rasante, la sombra dibuja el volumen y la pieza gana. Detrás, mejor pared lisa y clara que papel estampado: si el fondo también tiene dibujo, compiten los dos y no gana ninguno.

Y una aclaración honesta: aquí resuelves el accesorio, no el mueble. Si lo que buscas es la consola, la mesa auxiliar o el taburete con este mismo aire, están en muebles étnicos.

Si te gusta esto, mira también

Si lo que te atrae es el tono cálido y la textura, pero lo quieres más relajado y con más textil de por medio, la decoración boho juega en la misma casa: se mezclan sin discutir porque comparten paleta y acabados sin brillo.

Y si lo que te gusta es la pieza con porte, la que manda en la estancia y no acompaña, mira la decoración colonial: mismo gusto por la madera y el objeto con presencia, en un registro algo más formal.

¿Dudas de si una pieza va a quedar grande o de si pega con lo que ya tienes? Cuéntanos cómo es la estancia —la luz que entra, el color de la pared, sobre qué mueble iría— y te decimos cuál encaja y cuál va a chocar. El asesoramiento lo hace un interiorista, es gratuito y no compromete a nada.

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PREGUNTAS FRECUENTES

¿En qué se diferencia la decoración étnica de la boho y de la colonial?

En qué manda dentro de la habitación. En lo étnico manda un objeto: una figura, un busto o un marco rotundo que se sostiene solo sobre un mueble despejado. En lo boho mandan los textiles y la acumulación —capas, fibras, cojines—, y el conjunto pesa más que cualquier pieza suelta. En lo colonial manda el mueble: madera de tono oscuro, porte y un registro bastante más formal. Por eso lo étnico es el más fácil de introducir en una casa ya montada: no te obliga a cambiar nada de lo que tienes, solo a hacerle sitio a una pieza.

¿Por qué no decís de qué cultura viene cada pieza?

Porque no lo sabemos con certeza y no vamos a inventarlo. El estilo lo declara el fabricante en su ficha técnica y nosotros agrupamos lo que cada marca reconoce como suyo; atribuir una figura a un pueblo o a una tradición concreta sería colgarle una etiqueta que nadie ha verificado. Lo que sí podemos contarte es lo que se ve y se toca: el volumen, la silueta, el acabado y las medidas exactas, que están en cada ficha. Casi todo el surtido es hoy de Vical Home, marca española de L'Olleria (Valencia) fundada en 1950, y van a entrar más marcas.

¿Me conviene una figura de sobremesa o una escultura de pie?

Depende del hueco que tengas libre, no del gusto. La de sobremesa resuelve un mueble que ya existe —una cómoda, un aparador, una balda ancha— y como referencia conviene que no pase de un tercio del ancho de ese mueble. La de pie es otra decisión distinta: ocupa suelo, necesita un rincón fuera del paso y pared libre detrás, y no se cambia de sitio cada temporada. Si el salón es estrecho o hay mucho tránsito, quédate con el formato de sobremesa. Las medidas y el peso están en cada ficha y son el dato que decide.

¿Va a desentonar una pieza étnica si mi casa es nórdica o minimalista?

Al revés: es donde mejor se lee. Cuanto más recta y neutra sea la habitación, más destaca un objeto que tiene forma propia, y el mueble claro hace de fondo sin pelearse con él. Comparten además lo importante, que es la paleta corta y los acabados sin brillo. Donde sí aparece el problema es cuando la pieza compite con otra cosa que también quiere mandar: un aparador muy tallado, una composición de cuadros justo encima o un objeto brillante al lado. En ese caso no eliges entre estilos, eliges cuál de los dos manda.

¿Qué hace que un espejo sea étnico si el cristal es igual que cualquiera?

El marco, y solo el marco. En este estilo el espejo no se elige por el reflejo sino por el borde: el grosor, la forma y el acabado son lo que pone el carácter en la pared, así que conviene mirar la foto del marco antes que la de la pieza entera. Y un detalle práctico que se escapa casi siempre: la medida que importa es la del conjunto con el marco incluido, no la del cristal. En estos espejos la diferencia entre una y otra no es pequeña, y es justo la que decide si cabe en el hueco que tenías pensado.