NUESTRO CATÁLOGO DE DECORACIÓN ÉTNICA
PREGUNTAS FRECUENTES
¿En qué se diferencia la decoración étnica de la boho y de la colonial?
En qué manda dentro de la habitación. En lo étnico manda un objeto: una figura, un busto o un marco rotundo que se sostiene solo sobre un mueble despejado. En lo boho mandan los textiles y la acumulación —capas, fibras, cojines—, y el conjunto pesa más que cualquier pieza suelta. En lo colonial manda el mueble: madera de tono oscuro, porte y un registro bastante más formal. Por eso lo étnico es el más fácil de introducir en una casa ya montada: no te obliga a cambiar nada de lo que tienes, solo a hacerle sitio a una pieza.
¿Por qué no decís de qué cultura viene cada pieza?
Porque no lo sabemos con certeza y no vamos a inventarlo. El estilo lo declara el fabricante en su ficha técnica y nosotros agrupamos lo que cada marca reconoce como suyo; atribuir una figura a un pueblo o a una tradición concreta sería colgarle una etiqueta que nadie ha verificado. Lo que sí podemos contarte es lo que se ve y se toca: el volumen, la silueta, el acabado y las medidas exactas, que están en cada ficha. Casi todo el surtido es hoy de Vical Home, marca española de L'Olleria (Valencia) fundada en 1950, y van a entrar más marcas.
¿Me conviene una figura de sobremesa o una escultura de pie?
Depende del hueco que tengas libre, no del gusto. La de sobremesa resuelve un mueble que ya existe —una cómoda, un aparador, una balda ancha— y como referencia conviene que no pase de un tercio del ancho de ese mueble. La de pie es otra decisión distinta: ocupa suelo, necesita un rincón fuera del paso y pared libre detrás, y no se cambia de sitio cada temporada. Si el salón es estrecho o hay mucho tránsito, quédate con el formato de sobremesa. Las medidas y el peso están en cada ficha y son el dato que decide.
¿Va a desentonar una pieza étnica si mi casa es nórdica o minimalista?
Al revés: es donde mejor se lee. Cuanto más recta y neutra sea la habitación, más destaca un objeto que tiene forma propia, y el mueble claro hace de fondo sin pelearse con él. Comparten además lo importante, que es la paleta corta y los acabados sin brillo. Donde sí aparece el problema es cuando la pieza compite con otra cosa que también quiere mandar: un aparador muy tallado, una composición de cuadros justo encima o un objeto brillante al lado. En ese caso no eliges entre estilos, eliges cuál de los dos manda.
¿Qué hace que un espejo sea étnico si el cristal es igual que cualquiera?
El marco, y solo el marco. En este estilo el espejo no se elige por el reflejo sino por el borde: el grosor, la forma y el acabado son lo que pone el carácter en la pared, así que conviene mirar la foto del marco antes que la de la pieza entera. Y un detalle práctico que se escapa casi siempre: la medida que importa es la del conjunto con el marco incluido, no la del cristal. En estos espejos la diferencia entre una y otra no es pequeña, y es justo la que decide si cabe en el hueco que tenías pensado.