NUESTRO CATÁLOGO DE DECORACIÓN ORIENTAL
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Esta colección es decoración japonesa?
No, y conviene decirlo antes de que compres. Mucha gente llega buscando decoración japonesa, y lo que hay aquí es oriental en sentido amplio: así lo declara el fabricante ficha a ficha, y conviven un busto de Buda con una escultura de nombre árabe. Con lo japonés comparte la contención —líneas quietas, superficies lisas, pocos colores—, pero no lo es y no vamos a venderlo como tal. El japandi, por cierto, tampoco es japonés puro: es la mezcla del gusto nórdico por la madera clara y la luz con esa misma idea de dejar sitio vacío. Si buscas exactamente lo japonés, hoy no lo tenemos.
¿Cómo se cuelga o se coloca una pieza de este peso?
Contando el peso real antes de elegir la pared, y con el anclaje repartido en dos puntos. Aquí hay un espejo de 151 cm que pesa 33,2 kg y un lienzo de 180 cm: en un tabique de pladur eso no aguanta sin refuerzo, y en ladrillo hueco pide taco específico. Comprueba de qué es la pared antes de decidir el sitio y, si no lo tienes claro, que lo cuelgue alguien que sepa. Las piezas de suelo van por otro camino: la escultura Khalid mide 110 cm y pesa 25,5 kg, así que quiere suelo firme, un rincón sin tránsito y dos personas para moverla.
¿En qué se diferencia de la decoración étnica, si las dos van de piezas con presencia?
En lo que le hacen a la habitación. Una pieza étnica añade carácter: se nota que está y pide que la mires. Una oriental hace justo lo contrario, ordena lo que ya hay, y por eso se apoya tanto en la simetría y en la superficie lisa. La prueba es fácil de hacer mentalmente: quítala de su sitio. Si lo que queda es un hueco, era étnica; si lo que queda es una habitación más revuelta, era oriental. Conviven bien juntas, pero no cumplen el mismo papel, así que si las pones a la vez decide cuál de las dos manda.
¿En qué estancia funciona mejor una pieza de este estilo?
En el dormitorio y en el recibidor, por delante del salón. Son las dos estancias donde interesa que algo ordene el conjunto y donde una sola pieza tiene la pared o el rincón para ella sola. En el salón también funciona, con un aviso: la televisión ya es la pieza que manda ahí, y ponerlas en la misma pared es condenarlas a competir. Mejor una pared perpendicular, un rincón junto a la ventana o el testero que se ve al entrar. Donde no la pondríamos es en un pasillo de paso ni en la cocina.
¿Por qué cemento, bronce y resina, y qué implica eso en el día a día?
Son los materiales que declara el fabricante en estas fichas, y explican bastante de cómo se comporta la pieza. El cemento y el bronce dan el peso y el acabado sin brillo que sostiene el estilo, pero también lo que cuesta moverlas: no son figuras que cambies de sitio cada temporada. La resina pesa menos y permite volúmenes grandes sin que la pieza resulte inmanejable. Para el mantenimiento, paño seco o apenas húmedo y nada abrasivo. El material concreto de cada pieza lo tienes declarado en su ficha.