NUESTRO CATÁLOGO DE MUEBLES ESTILO PROVENZAL
PREGUNTAS FRECUENTES
¿En qué se diferencia una cama provenzal de una nórdica, si las dos usan madera clara?
En la línea y en el acabado. La cama provenzal curva: cabecero con silueta, molduras discretas, patas torneadas y una superficie pintada o aclarada que se deja ver un poco vivida. La nórdica va recta, con la madera clara sin pintar, los ángulos limpios y ningún ornamento. La paleta también las separa: el provenzal apaga los tonos y renuncia al contraste, mientras que el nórdico juega al blanco y madera con contraste nítido. Dicho corto, las dos aclaran el dormitorio, pero la provenzal busca calidez y la nórdica, orden.
¿Qué necesito además de la cama para que el dormitorio se lea provenzal?
Dos mesillas y una cómoda, en ese orden, y menos cosas de las que crees. La cama ya fija el estilo, así que lo que venga después solo tiene que no discutir: tono apagado, curva o línea sencilla y nada brillante. Con las mesillas mira la altura antes que el diseño, porque lo cómodo es que la superficie quede a la altura del colchón o un poco por encima. Y si el dormitorio es justo, una sola mesilla con un estante al otro lado resuelve mejor que dos muebles apretados. Aquí, hoy, la colección son camas: el resto tendrás que buscarlo aparte.
¿Qué es un sinfonier y tiene sentido en un dormitorio provenzal?
Un sinfonier es una cómoda alta y estrecha, con los cajones apilados en vertical en lugar de repartidos a lo ancho. En un dormitorio provenzal tiene mucho sentido por dos motivos: ocupa poco suelo, que es justo lo que falta cuando la cama es grande, y su frente de cajones con tiradores pequeños encaja con el lenguaje del estilo. Va bien en la pared corta de la habitación o junto al armario, y admite encima un espejo o una lámpara. En esta colección hoy no hay sinfonier, solo camas.
¿Qué ropa de cama le pega a una cama provenzal?
Lino o algodón lavado en tonos apagados es lo que mejor acompaña a una cama provenzal. En un dormitorio el textil ocupa más superficie visible que la madera, así que la ropa de cama decide el resultado tanto como el cabecero. Huye del brillo, del satén y del blanco óptico: al lado de una madera clara y algo envejecida, el blanco puro la deja apagada y amarillenta. Funciona mejor mezclar dos tonos cercanos, hueso con arena o gris con verde apagado, y rematar con una manta de punto grueso a los pies.
¿Y si mi armario no pega nada con la cama?
Es lo normal, y el provenzal es de los estilos que mejor lo lleva. El armario suele ser lo que no se cambia, empotrado, blanco de obra o de una madera que no elegiste, y como la paleta provenzal es apagada no entra a competir con él. Si el armario es blanco brillante, baja el brillo del resto con textiles mates. Si tira a amarillo o anaranjado, mete grises y verdes apagados alrededor para neutralizarlo. Y si tiene puertas de espejo enfrentadas a la cama, ten cuidado: duplican el cabecero y le quitan fuerza.