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NUESTRO CATÁLOGO DE VENTILADORES DE TECHO PARA EXTERIOR
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Se puede colgar un ventilador de techo de exterior a la intemperie?
Depende del grado de protección IP que declare ese modelo concreto, y de exterior no significa automáticamente que aguante bajo la lluvia. El IP es una norma técnica que indica hasta dónde llega la resistencia al agua y a los cuerpos sólidos: hay grados pensados para ambiente húmedo y salpicaduras, y otros para agua directa, y no son intercambiables. Esta selección está pensada para espacios con techo encima: porches, terrazas cubiertas y galerías. Si tu idea es una pérgola abierta o un punto donde caiga agua de forma directa, comprueba el IP en la ficha antes de comprar o escríbenos con una foto.
¿Qué le pasa a un ventilador de interior si lo cuelgo en el porche?
Se estropea, y lo hace despacio, que es lo que engaña. El motor no suele ser lo primero: fallan los herrajes y la tornillería, que se oxidan con la humedad continua, el acabado pierde color con el sol directo y las palas acusan el rocío y los saltos de temperatura entre el mediodía y la noche. Cuando el deterioro se nota a simple vista ya no tiene arreglo. Un modelo de exterior parte de materiales y acabados elegidos para ese ambiente, y esa es exactamente la diferencia de precio entre uno y otro.
¿Hace falta un ventilador más grande en un porche que dentro de casa?
Sí, y conviene subir un escalón respecto a lo que pedirías para una habitación equivalente. Dentro de casa las paredes contienen el aire que el ventilador mueve y lo hacen circular; en un porche no hay paredes, o hay una sola, así que el aire se escapa por los lados en cuanto sale del radio de las palas y hay que mover bastante más volumen para notar lo mismo. Por eso esta selección arranca en 125 centímetros y llega a 150, medidas que en interior corresponderían a un salón. No es exceso: es compensar lo que se pierde por los costados.
¿En qué punto del porche se cuelga el ventilador?
Sobre la zona donde de verdad se está, no en el centro del techo. Si el porche es de comer, encima de la mesa; si es de estar, encima del grupo de sillones. Colgado en el centro geométrico, buena parte de su aire acaba en una zona de paso donde no se sienta nadie. Un porche largo suele tener dos usos distintos, y entonces funcionan mejor dos aparatos repartidos que uno grande en mitad del recorrido. Toma la medida del suelo al techo justo debajo de donde vaya a colgar, y hazlo por debajo de la viga si la estructura está vista, porque un canto generoso resta más centímetros de los que parece.
¿Puede el ventilador ser también la luz del porche?
Sí, y en un porche suele ser la jugada más práctica, porque el punto eléctrico del techo casi siempre es uno solo. Varios modelos de esta selección incorporan luz en el propio cuerpo, así que ese punto pasa a iluminar la sobremesa y a mover el aire a la vez, sin llevar una línea nueva ni picar nada. Si el porche ya tiene la luz resuelta con apliques o con una guirnalda, entonces no hace falta: un modelo sin luz deja una silueta más limpia vista desde abajo.
¿Sirve un ventilador de techo de exterior si vivo cerca del mar?
Cerca del mar la exigencia sube, porque el aire salino es más agresivo con los metales que la propia lluvia y ataca sobre todo herrajes y tornillería. Algunos modelos están declarados expresamente como aptos para ambiente marino, además de su grado de protección IP, y ese dato aparece en la ficha. No lo des por supuesto por el hecho de que el ventilador sea de exterior. Si estás en primera línea o a pocas calles del paseo marítimo, dínoslo al preguntar y te confirmamos qué modelos de la selección aguantan ese ambiente.