NUESTRO CATÁLOGO DE MUEBLES BOHO
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué convierte un sillón en un sillón boho?
La forma blanda y el material con textura, no el estampado. Un asiento boho tiende a la línea curva y envolvente, al respaldo ancho y a una altura baja que invita a quedarse; y el material se ve y se toca, con relieve y acabado mate en lugar de superficies lisas y brillantes. Es lo contrario del asiento de silueta recta y tapizado uniforme. El material concreto de cada pieza está en su ficha, que es donde conviene mirarlo antes de decidir.
¿Por qué esta colección es casi toda de asientos?
Porque es donde el boho rinde de verdad. Este estilo no va de amueblar una casa entera, va de montar el rincón donde se termina el día: un sillón envolvente, un puf a los pies y algo que acote el espacio. Ese es su territorio natural, y por eso aquí hay sobre todo sillones, sofás y pufs. Si buscas el aparador, la mesa de comedor o el armario, esta no es la colección; sí lo es para la pieza que le cambia el tono a una habitación ya montada.
¿Dónde se coloca un sillón boho para que rinda?
En un sitio propio, no en la fila del sofá. Una butaca de este tipo funciona cuando tiene su esquina: junto a la ventana con una lámpara de pie al lado, en el pie de la cama, en el hueco muerto entre la librería y la pared. Necesita que alguien se pare y se siente, y necesita aire alrededor para que se vea la silueta entera, que es lo que la hace bonita. Pegada a otros muebles y de perfil, pierde justo aquello por lo que la compraste.
¿Para qué sirve un parabán en un salón?
Para separar sin levantar tabique, y es una pieza muy infravalorada. Resuelve tres situaciones que se dan mucho: acotar la zona de teletrabajo dentro del salón, tapar un rincón feo o una zona de paso, y romper una habitación demasiado larga en dos ambientes. Frente a una estantería separadora tiene dos ventajas: se pliega y se guarda cuando no hace falta, y deja pasar la luz en lugar de bloquearla. Como pieza boho aporta además textura a una pared vacía.
¿Se puede dar aire boho a un sofá que ya tengo?
Sí, y suele ser el camino más sensato: el boho pega mejor de acompañante que de conjunto. Deja el sofá neutro donde está y monta el carácter alrededor, con una butaca de forma blanda a un lado, un puf delante y una alfombra con relieve que ate el conjunto. Con eso el rincón cambia de tono sin tocar la pieza grande. Lo que no funciona es sustituir todos los asientos por piezas boho: entonces deja de leerse como una decisión y empieza a parecer un decorado.