NUESTRO CATÁLOGO DE MUEBLES NÓRDICOS
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué hay que mirar en un mueble de TV de estilo nórdico?
La altura respecto al sofá: la pantalla debe quedar a la altura de los ojos de quien está sentado, y con un sofá bajo eso pide un mueble bajo. Después vienen dos cosas prácticas. Que quede paso de cables y algo de aire alrededor de los aparatos, porque un hueco cerrado y ajustado los calienta. Y decidir entre almacenaje abierto o cerrado: lo abierto luce y obliga a mantenerlo ordenado, lo cerrado esconde mandos y cableado. El mueble de TV de esta selección combina madera de mango y mimbre, y llega desmontable, que en una escalera estrecha se agradece.
¿De qué madera son estos muebles nórdicos?
De madera recuperada, madera de mango y teka reciclada, casi toda en tonos marrones. Conviene decirlo porque el tópico del estilo es la madera clara y esta selección no va por ahí: las series que más piezas aportan combinan teka reciclada con madera recuperada, o mango con mimbre. Fuera de esa línea quedan el roble en blanco de la silla y el ónix de la mesa auxiliar, que son las dos excepciones claras. Vical Home, que fabrica sus propias colecciones desde 1950 en L'Olleria (Valencia), viene precisamente de trabajar la madera y el mimbre.
¿Cuántas piezas hacen falta para que un salón se vea nórdico?
Con dos basta, si son las que se ven de pie. En un salón el estilo lo declaran las piezas con pata y frente a la vista —el aparador, la vitrina, el mueble de TV, la silla—, mientras que el sofá y la alfombra pueden seguir siendo los que ya tienes. Por eso funciona empezar por una pieza grande contra la pared larga y una pequeña que puedas cambiar de sitio, y dejar el resto quieto. Meter más de golpe no hace el salón más nórdico, solo más uniforme.
¿Puedo comprar una sola pieza o tengo que llevarme el conjunto?
Una sola. La colección está montada así a propósito, con un tipo de mueble de cada cosa y sin conjuntos cerrados, para que te lleves lo que te falta. Y si más adelante quieres una segunda pieza en el mismo acabado, hay tres familias que repiten en varios tipos de mueble: una cubre el mueble de TV, el aparador y el armario; otra, la vitrina, la mesa de comedor y el sillón; la tercera, la mesilla y la consola. Esas son la vía para crecer sin cambiar de madera. Fuera de ellas, mezclar acabados es lo habitual en nórdico y no desentona.
¿Funciona el mueble nórdico en un piso pequeño?
Sí, y es donde más se nota la diferencia. Dos muebles de la misma anchura no ocupan lo mismo a la vista: el que levanta sobre pata alta y tiene el frente sin relieve deja la habitación continua, y el que apoya en el suelo con un zócalo la corta por la mitad. En metros justos cambia mucho, además, qué pieza eliges: la consola y la mesa auxiliar se acomodan en un lateral o en un paso, mientras que la vitrina y el armario piden una pared para ellos solos.
¿El mueble nórdico es cómodo o solo es bonito?
Sí en comedor, en despacho y como butaca de leer; no como sofá principal si lo que buscas es hundirte. Los asientos de este estilo llevan el respaldo más recto y el asiento más firme, porque están pensados para sentarse erguido y levantarse con facilidad, no para pasar la tarde tumbado. Eso los hace cómodos donde se está un rato con la espalda apoyada, que es la mayor parte del día en una casa, y flojos donde se busca envolvimiento. El sillón de esta selección, en madera recuperada negra y cuerda, es exactamente eso: butaca de sentarse, no sofá de tirarse.