Decoración

La decoración es lo último que se compra y lo primero que se ve. En IFDesign Store reunimos la decoración de cinco marcas —espejos, alfombras, cuadros y lienzos, plantas artificiales, jarrones, figuras, cojines y maceteros— para esas casas que ya están amuebladas y todavía no parecen terminadas. Si has llegado buscando ideas y no una pieza concreta, esta página está escrita justo para eso: qué resuelve cada cosa, en qué orden conviene comprarla y qué se falla más. Y si prefieres preguntar, al otro lado hay un interiorista, no un formulario.

Qué encontrarás

Hemos agrupado la decoración por lo que resuelve, no por tipo de objeto, y va ordenada de más a menos estructural: primero lo que cambia la habitación entera, al final lo que se cambia un domingo por la tarde. Si estás empezando una estancia de cero, ese es también el orden en que conviene comprar. Al revés se acaban acumulando objetos alrededor de un espacio que todavía no está definido.

Lo que se pisa y lo que se toca: alfombras y cojines

Las alfombras son la pieza de decoración más parecida a un mueble: no adornan la habitación, la dibujan. Sin alfombra tienes una sala con cosas dentro; con ella, una zona de estar con un límite. La regla que más se falla es la del tamaño: al menos las patas delanteras del sofá y de los sillones tienen que pisarla. Una alfombra que flota en el centro sin tocar nada no agranda el salón, lo parte. En el comedor se mide distinto: tiene que sobrar alrededor de 60 cm por cada lado de la mesa para que la silla siga encima cuando la retiras.

Y hay un efecto del que casi nadie habla y que se nota desde el primer día: el ruido. En una casa de suelo duro, paredes lisas y poco textil, todo retumba. Una alfombra grande hace más por eso que cualquier otra cosa que puedas comprar.

Los cojines son el extremo contrario: el cambio más rápido y más reversible que existe. Cambian la cara de un sofá sin cambiar el sofá. Tres criterios y ya está: número impar, tamaños distintos, y que al menos uno repita un color que ya esté en la habitación —una cortina, un cuadro, la madera de una mesa— para que parezcan puestos y no añadidos.

Vestir la pared: espejos, cuadros y lienzos

La pared es el metro cuadrado más desaprovechado de la casa y el único que no te quita suelo. Un espejo no decora por sí mismo: decora por lo que refleja. Enfrente de una ventana es luz prestada y duplica la habitación; enfrente de un pasillo oscuro o de la puerta de un armario no hace nada. Antes de decidir dónde va, ponte donde te sientas normalmente y mira qué te va a devolver.

En cuadros y lienzos el fallo es siempre el mismo: colgar demasiado alto. El centro de la pieza va a la altura de los ojos, sobre 150-155 cm del suelo, no a la altura de tu brazo estirado. Si va encima de un sofá, una consola o un aparador, deja 25-30 cm entre el mueble y el borde de abajo, y busca que la pieza —o el conjunto entero— ocupe alrededor de dos tercios del ancho del mueble. Si montas una composición de varias, trátala como un solo rectángulo: se coloca el rectángulo, no los cuadros uno a uno.

Dar vida: plantas artificiales y maceteros

El verde es lo que hace que una habitación parezca habitada en lugar de recién entregada. El problema es que buena parte de las casas no tiene dónde ponerlo: un recibidor sin ventana, un baño interior, un rincón a tres metros de la luz, una segunda vivienda que está cerrada de lunes a viernes. Ahí una planta artificial no es el sucedáneo de nada: es lo único que se va a ver igual de bien en marzo que en agosto.

El error habitual es comprar pequeño. Una planta menuda encima de un mueble es un objeto más; un árbol de metro y medio en una esquina vacía funciona como un mueble: ocupa, da altura y resuelve ese rincón que ningún otro mueble termina de resolver. Si tienes una esquina que no sabes cómo llenar, casi siempre es eso.

Y una cosa que decide más que la propia planta: el macetero. Lo que delata a una planta artificial rara vez es la hoja, es el recipiente. La misma pieza dentro de cerámica, fibra natural o metal cambia por completo, y además te deja bajar el tono de una planta muy verde o subir el de un rincón apagado. Cuéntalo desde el principio, no como accesorio de última hora.

Los objetos que rematan: jarrones y figuras

Es la última capa y la que más gente se salta, y es exactamente la que separa una casa amueblada de una casa decorada. Un aparador vacío o una estantería con solo libros se ven sin terminar, por buenos que sean los muebles.

Los jarrones tienen una ventaja que conviene aprovechar: decoran igual vacíos. Lo que aportan es la forma y el material, no lo que lleven dentro, así que no dependes de tener flores frescas cada semana. Las figuras decorativas son donde se elige de verdad el carácter: la capa que hace que una habitación deje de parecer un catálogo y empiece a parecer de alguien.

Para colocarlas, un criterio que funciona siempre: agrupa en número impar y en tres alturas distintas, y deja aire alrededor del grupo. Un objeto solo en el centro de un mueble largo se ve perdido; tres juntos a un lado se ven puestos a propósito. En complementos tienes además las velas, hoy un rincón pequeño del catálogo.

Cómo elegir la decoración de una habitación

Cinco criterios que usamos antes de recomendar nada. Ninguno va de gusto: son los que explican por qué una habitación se ve bien y otra, con piezas igual de buenas, no acaba de funcionar.

  • Decide cuánto quieres que se note antes de elegir qué compras. La decoración funciona por contraste con lo que ya hay. Si la estancia tiene mucha información —un suelo con dibujo, papel pintado, una librería llena, muebles con presencia—, lo que entre tiene que callarse: pocas piezas, formas simples y una paleta corta. Si es lisa —pared blanca, suelo neutro, muebles rectos—, aguanta y hasta necesita piezas con carácter. El error casi nunca es de gusto: es de volumen.
  • Repite en lugar de combinar. La coherencia no viene de que todo sea del mismo estilo, viene de que algo se repita. Elige dos materiales o dos tonos y haz que aparezcan tres veces en la habitación, en objetos distintos: el negro del marco de un cuadro, la pata de una mesa y un cojín; el mimbre de un macetero, una bandeja y una pantalla. Eso es lo que hace que una estancia se lea entera en vez de pieza a pieza.
  • La escala se falla mucho más que el estilo. Comprar pequeño es el error número uno en decoración interior, y por internet se agrava: la foto siempre está hecha para que la pieza parezca mayor de lo que es. En cada ficha tienes las medidas exactas; márcalas con cinta de pintor en la pared o en el suelo antes de decidir. Y entre dos tamaños, casi siempre el grande: una pieza grande de menos ordena, tres pequeñas de más son ruido.
  • Un estilo es un lenguaje, no una lista de la compra. La decoración mediterránea se reconoce en la cerámica, la fibra natural y una paleta de blancos y azules apagados; la decoración minimalista, en lo que quita más que en lo que pone; la decoración rústica, en las texturas que envejecen a la vista en lugar de fingir que siguen nuevas; la decoración de estilo nórdico, en la madera clara, las formas sencillas y la contención. Puedes tomar prestado el lenguaje sin comprar el decorado entero: dos o tres piezas dan el acento, y una casa entera del mismo tema se convierte en escenografía.
  • Deja huecos a propósito. El sitio vacío no es sitio desaprovechado: es lo que permite ver lo que sí has puesto. Una balda con tres objetos y aire alrededor se lee; la misma balda llena, no. Y una regla que ahorra dinero: si una pieza no te convence cuando la miras sola, no va a mejorar rodeada de otras.

La decoración por estilos

Si ya sabes en qué registro se mueve tu casa, entrar por el estilo es más rápido que ir categoría a categoría. Estas páginas agrupan las piezas por lenguaje formal, y el estilo no lo decidimos nosotros a ojo: lo declara cada fabricante pieza a pieza en su ficha técnica.

La decoración moderna es la más amplia de todas —cuadros, espejos, jarrones y maceteros de línea limpia— y la puerta de entrada natural si la casa es reciente. A su lado, la decoración de estilo nórdico añade calidez a esa misma contención, y la decoración boho pone encima la textura: fibras, tejidos con relieve y verde.

Si lo tuyo son los registros cálidos y con historia, la decoración clásica se concentra en las alfombras, que es donde se decide el tono de una estancia entera, y la decoración colonial suma madera oscura, fibra natural y vegetación de porte.

Y si lo que buscas es la pieza que manda en un rincón, la decoración étnica reúne esculturas, figuras y espejos con carácter; la decoración oriental, formatos grandes de gesto tranquilo; y la decoración art déco es, sobre todo, espejos con geometría para resolver un recibidor o una pared vacía.

Las marcas que trabajamos

Cinco marcas para la decoración del hogar, elegidas una a una. No trabajamos con todo el que nos ofrece catálogo: cuando una marca nos da problemas de calidad o de servicio, deja de estar aquí.

  • Vical Home — Marca española de L'Olleria (Valencia), fundada en 1950, con un origen artesano en el mimbre y la cestería. Crea sus propias colecciones y trabaja dieciséis estilos a la vez, así que es la marca a la que acudimos cuando no se busca una pieza suelta sino rematar un ambiente entero con un mismo idioma: la alfombra, el espejo, el jarrón y la figura pueden salir de la misma familia. Es nuestra marca con más presencia en decoración y somos distribuidor autorizado.
  • KODU Home Design — Marca española de diseño contemporáneo, la más atrevida en forma y color y la que renueva el catálogo con más frecuencia. Es la opción natural cuando buscas la pieza que no vas a ver en todas las casas: el cuadro, el lienzo o la alfombra que se lleva la mirada de la habitación.
  • Decoplanta — La única de las cinco que hace una sola cosa: plantas y árboles artificiales. Es a la que vamos cuando el problema es el verde, y sobre todo cuando hace falta altura —un árbol para una esquina, no una maceta para una mesa—, que es justo lo que más cuesta encontrar bien resuelto.
  • Casual SolutionsFabrica en Yecla (Murcia), uno de los grandes polos del mueble en España, con más de 30 años de oficio. En decoración su aportación es corta y muy concreta —espejos, algún cojín y estantes de pared—, con la construcción de una marca acostumbrada también al uso intensivo del contract.
  • Ángel CerdáFabrica en Alcudia de Crespins (Valencia) desde 1886 y va por la cuarta generación de la familia. En decoración está centrada casi por completo en espejos, incluidos los de pie: diseño contemporáneo de inspiración italiana, líneas limpias y proporciones cuidadas, para quien quiere una pieza sobria y bien resuelta.

Por qué comprar tu decoración aquí

Te atiende un interiorista, y te dice también qué no comprar

Esta es la parte de la casa donde más se agradece que alguien te frene. Mándanos una foto del rincón, del salón o de la pared que quieres resolver —con las medidas, si las tienes— y te contestamos con criterio: qué tamaño de alfombra pide ese salón, si ese espejo va a reflejar algo que merezca la pena, cuántas piezas sobran en esa estantería. Es el trabajo de David, que lleva la tienda y es interiorista. Sin coste y sin compromiso: preguntar no obliga a nada.

Nos tienes en el 968 022 244, por WhatsApp o en hola@ifdesign.store, de lunes a viernes de 9:00 a 19:00. Contesta una persona, y contesta la misma que va a seguir tu pedido.

Envío gratuito, y el precio que ves es el que pagas

El envío es gratuito a Península y Baleares, sin pedido mínimo. La entrega es a pie de calle y sin montaje: el transportista deja el paquete en la dirección indicada. En decoración rara vez supone un problema, pero conviene tenerlo en cuenta con las piezas grandes —un espejo de pie, una alfombra enrollada o un árbol artificial ocupan y pesan bastante más de lo que sugiere la foto.

Y si algo sale mal, no te toca a ti pelearlo

Compras algo que no puedes tocar antes, a una marca que está a cientos de kilómetros. Que eso salga bien depende de quién esté en medio. Si hay un retraso o una pieza llega dañada en el transporte, la incidencia la gestionamos nosotros con la marca: tú no persigues al fabricante ni al transportista. Te contamos en qué estado está y qué plazo hay, aunque la noticia no sea buena.

Es lo que más nos repiten los clientes en sus reseñas, y por lo que estamos en 5,00 sobre 5 en Trusted Shops.

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PREGUNTAS FRECUENTES

¿Se pueden mezclar estilos de decoración en la misma casa?

Sí, y suele quedar mejor que ceñirse a uno solo. La regla es que algo se repita: dos materiales o dos tonos que aparezcan tres veces en la habitación, en objetos distintos. Con ese hilo puedes juntar una pieza étnica y un mueble de línea moderna sin que chirríe. Lo que no funciona es sumar estilos sin nada en común, ni montar una estancia entera con el mismo tema: eso deja de ser decoración y pasa a ser escenografía.

¿Por dónde se empieza a decorar una habitación?

De abajo hacia arriba. Primero el suelo, que delimita la zona de estar y fija el color dominante; después la pared, con una pieza grande que dé el punto de foco; luego las superficies, y al final el verde. En ese orden se acierta más, porque cada capa te dice cuánto sitio y cuánto color le queda a la siguiente. Al revés se acaban comprando piezas sueltas que no se hablan entre ellas.

¿El color y el acabado se ven igual que en la foto?

La foto es la del fabricante y es fiel a la pieza, pero el tono que verás en tu casa depende de la luz que entra y de la pantalla desde la que miras. Los acabados envejecidos y las fibras naturales, además, varían ligeramente de una pieza a otra: eso forma parte del acabado, no es un defecto. Si el color es crítico porque tiene que casar con algo que ya tienes, escríbenos antes de comprar y lo comprobamos contigo.

¿Me podéis ayudar a decorar una habitación?

Sí, y sin coste. David, que lleva la tienda, es interiorista: le mandas una foto del rincón o de la pared y las medidas, y te dice qué encaja, qué tamaño pide el espacio y qué conviene dejar fuera. Nos escribes por teléfono (968 022 244), por email (hola@ifdesign.store) o por WhatsApp, de lunes a viernes de 9:00 a 19:00. Preguntar no obliga a comprar.

¿Cuánto cuesta el envío y cómo se entrega?

El envío es gratuito a Península y Baleares, sin pedido mínimo. La entrega es a pie de calle y sin montaje: el transportista deja el paquete en la dirección indicada. El plazo depende del artículo y de la marca, y te lo confirmamos antes de que compres. Con las piezas grandes —un espejo de pie, una alfombra enrollada o un árbol artificial— conviene prever quién te echa una mano ese día.

¿Puedo pedir una pieza de estas marcas que no veo publicada?

Escríbenos y lo miramos. Publicamos una selección del catálogo de cada marca, no el catálogo completo, así que es bastante habitual que podamos conseguir una referencia concreta que no esté en la web. Dinos el modelo o mándanos la foto del catálogo y te confirmamos precio y plazo.